Es preciso encontrar una razón válida para que las estalactitas cardinales de mi cuerpo no dejen de quererte, es preciso que mi orgullo por lo contemporáneo de la época cobalten un extenso cielo, es preciso dejar de sentirte en mis sueños; que sepas que no he dejado de extrañarte y que esa deleitosa facultad que tienes hace que lo tierno y lánguido, lo lila y lo plomizo descansen en tu mirada... es preciso que sepas que no dejo de quererte... mi esbelta lámpara de pie....
A: F. F. ¡Que impera cada luciernaga de mi sueño!.

Es hermoso Poeta.
ResponderEliminarLa luz persiste